 |
 |
 |
 |
 |
|
Thursday, October 14, 2004
Bailando entre bises, homos y heteros Como se divierten los jóvenes de ahora. Como son las relaciones, la música, el alcohol, la violencia y la alegría. Este es el caso de un boliche de sexualidad mixta.
Es la una de la mañana del domingo y acaba de terminar un fuerte chaparrón que amenazó con empañar las ganas de salir a divertirse.
A mitad de cuadra, sobre la calle Gascón y casi llegando al cruce con avenida Córdoba, una austera fachada de ladrillos a la vista junto a una fila de chicos y chicas entrando al edificio podría pasar con la mejor voluntad como si se tratase de una fábrica abriendo sus puertas antes del alba. Pero luego de pagar los $20 pesos que cuesta la entrada, pasar por el típico detector de metales y cruzar un enorme telón, es como correr el velo e ingresar a una realidad completamente inimaginable a juzgar por el aspecto externo que presenta “Amerika”.

La capacidad para 3000 personas llega a su tope a un par de horas de la apertura. Pero la impresión de que no se trata de un boliche como otro dura toda la noche. Son conocidos los otros casos de discotecas que agrupan a su público entorno a una sub cultura que les proporciona una identidad dentro del entorno. Discos que se especializan en un estilo específico de música y que por eso se destacan del resto o discotecas donde a la que asisten los famosos del momento. Nada de eso es lo que define al público de Amk. Por que Amk es el lugar elegido desde la mitad de los noventa por la comunidad gay de la ciudad de Buenos Aires quien fuera pionera en toda Latinoamérica en poseer un, por entonces, refugio (ver recuadro) donde los gays podían divertirse sin ningún tipo de censura o prejuicio.
No obstante vale salvar que tacharla de una disco gay es simplificar demasiado una realidad mucho más compleja. Porque no sólo concurren homosexuales varones sino que coexisten con lesbianas, chicos y chicas heterosexuales, quienes se definen como bisexuales y los transexuales o travestis.
“Si el mundo fuera como Amerika no existiría la guerra”, “No discrimines a nadie y nadie va a discriminarte”, “Si el mundo fuera como América solo reinaría la paz, el amor y la libertad” son algunas de las leyendas que se imprimen todo el tiempo en las múltiples pantallas que rodean a la pista más grande en la que cuando la temperatura del dance floor se vuelve pesada comienza a caer agua como helada como si se tratase de un sistema de extintores.
Durante toda la noche la sensación es que las cuatro barras de tragos con un mínimo de tres personas trabajando en cada una no dan a basto para cumplir con la regla de la canilla libre de todo tipo de bebida, desde agua mineral o gaseosa hasta vinos, champán o tragos a la carta.
Luego de superar sus problemas legales por quejas de los vecinos de Almagro que terminó con la inhabilitación de la disco durante cuatro meses el año pasado, Amerika redobla la apuesta a fin de saciar a toda su concurrencia, añadiendo a su agenda las noches de los viernes y los domingos.
El entorno concentrado en la liberación alcanza su punto máximo en otra marca distintiva de Amk en en “El Túnel”, al que se entra por medio de una pequeña puerta que se encuentra junto al baño del primer piso. El Túnel, es literalmente lo que su nombre indica, es lugar donde ninguna luz llega y donde los heterosexuales seguros nunca entrarían, debido a que allí transitan todos aquellos que quieren liberar su mente o aclarar sus dudas sobre que tipo de personas les gusta.
Mientras las pantallas de video no cesan de flamear la bandera los siete colores, emblema de la comunidad gay mundial, personas de diferentes colores, provenientes de barridos de Capital Federal o del Norte, Este o Sur de del conurbano bailan y se conocen haciendo de cuenta que la violencia no existe y que los prejuicios tampoco.
Mini historia
La discoteca Búnker fue la directa antecesora de lo sería Amk (mucho más grande y reconocida). Siendo la primera disco gay en términos reales debido a que hasta entonces los lugares de la movida gay estaban reducidos a sótanos, rozando la clandestinidad, censurados por ordenanzas y leyes que databan de la época del proceso. Sostenida sobre la música electrónica que proporcionaron djs como Aldo Haydar o Dj Deró, Búnker fue la encargada de consolidar la movida gay en Sudamérica creciendo tanto hasta dar lugar a la aparición de Amerika en 1996.
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
 |
|
 |